Cómo adaptarse a un nuevo entorno

Llegar a una nueva ciudad o país para una estancia larga, por ejemplo, las que se hacen durante un viaje de estudios, es una experiencia muy emocionante, pero también puede intimidar o desconcertar a quien la vive.

Si el objeto de estudio es un nuevo idioma, que se quiere aprender y practicar en el lugar donde se habla, el reto es aún mayor, pues implica que sólo se tienen conocimientos elementales (a veces ni siquiera eso) y que mientras estos se refuerzan e incrementan, la comunicación será complicada.

Por eso nunca está de más contar con las recomendaciones de quienes ya pasaron por algo semejante, pues aunque cada situación es única, no faltará algo que se pueda aplicar a la propia experiencia.

Estas son algunas ideas que pueden ayudarte:

Haz un poco de investigación previa

Seguramente ya tienes algo avanzado en esta parte, pues al planear un viaje de estudios hay que buscar los programas e instituciones que pueden ayudarnos a cumplir nuestros objetivos. Sin embargo, a veces dejamos de lado las cuestiones más cotidianas, como el estilo de vida del lugar, las opciones de vivienda y transporte, los sitios de interés o lo que hace la gente para divertirse.

Tener algo de información acerca de todo esto te ayudará a formarte expectativas realistas.

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Empieza a comunicarte

Las guías y sitios web oficiales de una ciudad o país son fuentes de información confiables para diversos aspectos, como los trámites, las divisas que se manejan o los servicios públicos. Sin embargo, el punto de vista de los ciudadanos también es muy relevante y te permite saber lo que los medios oficiales no revelan.

Únete a foros o páginas en redes sociales, relacionados con los temas que te interesen. Así podrás tener información directa de los habitantes o de otros viajeros, e incluso empezarás a tener contactos antes de tu llegada.

Estudia los medios y rutas de transporte

Una de las experiencias más frustrantes y hasta temibles que se pueden tener en un lugar extranjero es perderse. Si tratamos de ver el lado positivo, el extraviarse puede ser una oportunidad para descubrir lugares únicos y especiales que no aparecen en las guías de viajes. Pero hay que admitir que también puede hacerte correr riesgos innecesarios, así como perder tiempo y dinero, tratando de encontrar la ruta.

Cuando tu intención es vivir por un tiempo en otro lugar para trabajar o estudiar, es de gran ayuda que te familiarices lo más pronto posible con el sistema de transporte. Infórmate de los medios que tienes disponibles; ubica los lugares que visitarás con más frecuencia (tu casa, la escuela, el supermercado, las farmacias) y considera las opciones que tienes para trasladarte.

Aunque esto no evitará que tengas uno que otro contratiempo cuando estés ahí, o que debas preguntar varias veces, antes de familiarizarte por completo. Pero sí te moverás con más seguridad. También te permitirá tener más opciones para trasladarte; en algunos países el transporte público es muy caro y a largo plazo, puede ser más económico moverse en bicicleta o adquirir un vehículo con un contrato de leasing.